miércoles, 6 de octubre de 2010


Había una vez una chica que tenía doble personalidad. Su mejor personalidad era la del lado derecho pues la del lado izquierdo era un lado maligno. Las diferencias eran bastantes notables pues en un lado de la boca tenía colmillos y en el otro lado tenía los labios perfectamente pintados de rojo, en un lado tenía un ojo perfecto y el otro como un gato.
Cuando era de noche se convertía sonámbula y atacaba con su personalidad maligna. De día era una persona normal y corriente (un poco estúpida)
Por la noche se levantó y se metió en un bar.
Todos se quedaron boquiabiertos cuando la vieron. Ella de repente se abalanchó sobre un borracho y le empezo a dar mordiscos. Le dió un mordisco en el cuello con uno de sus feroces dientes, así que el dueño del bar sacó una metralleta y empezó a gritar mientras disparaba. La chica, ágil como un gato empezó a hacer piruetas mientras esquibaba las balas. El dueño del bar dió a todos sus clientes menos a la chica. El dueño del bar no sabía que la chica estaba detrás suya y la chica aprovechó y cogió una pistola de cerveza y la presionó y la cerveza dió al dueño del bar. Le echó tanta cerveza a presión que el dueño se cayó al suelo y ella aprovechó y se abalanzó sobre el y le mordió y dijo:Sayonara, baby.

fin

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